Estar desubicado.

Leí decir a Lucia B que para ser artista hay que estar desubicado (si sabes quién es Lucia B ¿mola verdad?, si no lo sabes puedes seguir leyendo y con tu vida, no es relevante para entender de lo que quiero hablar).

La palabra “desubicado” de repente me encantó y me paré unos minutos a darle una vuelta.

¿Me he sentido desubicada alguna vez?

En realidad, bastantes veces. Pero no lo hubiera expresado así.

Estar desubicado es una buena manera de no quedarte donde no te toca. Puede ser incómodo y a la vez satisfactorio una vez te das cuenta.

Todos nos hemos sentido así alguna vez. Aunque no todos reaccionamos igual.

A veces vemos a desubicados que quieren desesperadamente encajar. Intentan parecerse a todo lo que les rodea. Como si pudieran limarse sus cantos, pasar de cuadrado a redondo para colocar la pieza en el hueco que toca.

Y no digo yo que eso esté mal. Ni que no lo haya intentado en alguna ocasión.

Lo que digo es que si todos queremos encajar en cualquier sitio, nada nos hace especiales, dejamos de buscarnos, porque lo que queremos es parecernos al de al lado. Y esa es la mejor manera de matar la creatividad.

Me gusta la gente que cuando se desubica busca dentro de si misma. Se pierde un poco, prueba cosas y se atreve a buscar inventar formas en las que encajar.

El arte es un empeño infinito de crear cosas nuevas, nuevos territorios donde poder ubicarse. Cualquier acto creativo (y eso es muy amplio) crea una realidad paralela y habitable.

En el mundo profesional a esto le podríamos llamar think out of the box, algo que muchos “expertos” se empeñan en enseñar como una técnica en un workshop. Y que quizá no sea más que otra forma de estar desubicado. No encajar del todo en la forma dada, no aceptar la caja como único marco posible, sentir que algo chirría. La diferencia es que mientras el out of the box se vende como una habilidad, estar desubicado se vive como una incomodidad. Y sin embargo, es desde ahí (desde no saber muy bien dónde ponerse) desde donde surgen las ideas que no estaban previstas, las preguntas que no estaban permitidas y las formas nuevas de hacer que luego todos quieren imitar.

A mi me gusta trabajar con esa gente.

Así que la próxima vez que te sientas desubicado tal vez no tengas que correr a encajar. Igual solo tienes que buscar otra caja. O inventártela.

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